Uso interno: Probablemente el sedante natural más conocido. Efectivo contra estrés, ansiedad e irritabilidad nerviosa. Esta hierba de ingrato sabor actúa sobre el sistema nervioso central, proporcionando una progresiva sensación de relajación. La valeriana se revela como un tranquilizante muy completo, ideal para un amplio cuadro de afecciones de origen nervioso. Reduce la ansiedad, ayuda a detener la hiperactividad mental, a disipar la hipocondría y anular el dolor de cabeza en migrañas periódicas. En combinación con otras plantas, como el espino albar, es un recurso muy válido para combatir las taquicardias y la hipertensión arterial, sobre todo si ésta tiene un desencadenante nervioso. Se ha indicado contra los ataques convulsivos en epilepsias leves y como un magnífico relajante muscular cuando se presentan tirones, contracturas, esguinces, lumbalgias y dolores asociados al periodo menstrual o los que acompañan a la menopausia. Tiene que ser tenida en cuenta por aquellos que padecen de insomnio crónico, siempre que no sea muy agudo, por cuanto ofrece un sueño natural, reparador y sin interrupciones.
Precauciones: Evitar durante el embarazo, la lactancia y en niños menores de 3 años. No combinar con excitantes ni con tranquilizantes químicos ni con alcohol, ya que puede causar somnolencia. Contraindicado con antidepresivos, antiepilépticos y somníferos.