Uso interno: Posee un claro efecto estrogénico y antisudoral que han hecho de la salvia una de las hierbas más valoradas para tratar los desórdenes hormonales. Se recomienda como apoyo en la menopausia por cuánto elimina o cuanto menos, disminuye los sudores nocturnos, los sofocos y el exceso de salivación y prepara el cuerpo para los cambios hormonales que en él se están produciendo. Reduce la secreción de leche materna en las lactantes y actúa como un estimulante uterino que favorece el flujo menstrual e impide que se produzcan irregularidades. Es una planta amarga que ayuda a recobrar el apetito, aliviar los trastornos digestivos, como gastroenteritis, náuseas y diarreas, y a evitar la hinchazón abdominal y los gases. Sirve además para estimular la secreción de bilis y reducir el contenido de glucosa en la sangre, por lo que debe ser tenida en cuenta por los diabéticos. Tónico general que ayuda a templar los nervios y al mismo tiempo, a ganar fuerzas y combatir la astenia.
Uso externo: En enjuagues o gargarismos pueden ser una de las mejores soluciones para afrontar los típicos problemas bucales como las llagas o heridas en la lengua y en las paredes de la boca, las encías sangrantes e inflamadas y el dolor de muelas. Buena solución contra las picaduras de insectos, la irritación ocular y para tratar la caída del cabello.
Precauciones: Evitar su consumo durante el embarazo pues es un estimulante uterino. Se recomienda en general no excederse en su consumo.