Uso interno: Es uno de los mejores remedios para tratar el insomnio. Rebaja la tensión nerviosa acumulada durante el día, favorece la distensión de los músculos y proporciona un sueño plácido y reparador a quien la prueba. Tiene un claro efecto relajante que hace disminuir la hiperactividad y la irritabilidad nerviosa, estando señalada incluso en niños sobreexcitados. Resulta muy acertada para combatir la ansiedad y el estrés y para bajar la tensión alta, si esta es de origen nervioso. También está indicada para reducir las palpitaciones, las sensaciones de pánico y los temblores seniles. Alivia el llamado síndrome de Meniere, que afecta al oído interno. Por sus virtudes antiespasmódicas y analgésicas se revela como un remedio a tener en cuenta durante la menstruación y tras la práctica deportiva, por cuánto sirve para rebajar los calambres musculares, los dolores de espalda, lumbalgias, ciáticas y jaquecas. Es un buen calmante para cuándo aparece el dolor de muelas. Sirve para regular el flujo menstrual en dismenorreas crónicas. Ha sido empleada como un complemento en el tratamiento de la epilepsia y también en curas de desintoxicación de alcohol y drogas, aunque en estos casos siempre bajo supervisión médica.
Uso externo: Excelente calmante muscular.
Precauciones: Consulta con un profesional si está tomando sedantes, hipnóticos, antihistamínicos o si bebe alcohol.
Evitar durante el embarazo y la lactancia.