Melisa officinalis
Uso interno: La infusión de melisa de agradable sabor a limón es uno de los remedios más utilizados por nuestros abuelos para aplacar los nervios. Es un excelente tónico nervioso y digestivo capaz de templar los ánimos alterados, de reducir la ansiedad, la irritabilidad nerviosa, la jaqueca e incluso los ataques de pánico. Se considera como un recurso adecuado para eliminar las palpitaciones cuando son de origen nervioso. Proporciona una sensación de relajación, ayuda a conciliar el sueño y a bajar la tensión arterial, cuándo es originada por los nervios. Influye también en digestiones difíciles con pesadez estomacal náuseas y apariciones de espasmos intestinales o diarreas muchas veces causadas por los nervios. La melisa, por su componente antiviral, es también muy útil para combatir las infecciones, bajar la fiebre y prevenir contra las recaídas. Sirve para tratar diversas enfermedades infecciosas como la varicela, el sarampión y el herpes labial.
Uso externo: El jugo fresco alivia picaduras y otras heridas cutáneas y bucales susceptibles a la infección.
Precauciones: No se recomienda simultanear la toma de remedios con melisa y antidepresivos de síntesis, antihistamínicos, narcóticos, u otros sedantes.