Ginkgo biloba está considerado un notable neuroprotector y vasodilatador qué activa la circulación periférica de la sangre y fortalece la irrigación en el cerebro, así ayuda a mejorar la concentración, favorece la memoria y agudiza la agilidad mental. Se recomienda muy especialmente en personas con una mala circulación sanguínea, en trastornos degenerativos que afecten a la memoria, en caso de senilidad en los primeros estadios de la enfermedad de Alzheimer y en general cuando se aprecie una merma progresiva de las facultades mentales. El ginkgo ejerce además una accion vasodilatadora y antiagregante plaquetaria que tonifican las paredes de las venas y dificulta la formación de coágulos, por lo que está indicado en la prevención de tromboembolias arteriosclerosis y en el tratamiento de la hipertensión arterial. Compensa por las pérdidas provocadas por la arteriosclerosis, acelera la recuperación tras una enfermedad coronaria y aporta una mayor y más rápida movilidad, mejora la circulación periférica y se aconseja para tratar hemorroides, varices y flebitis, así como para evitar el adormecimiento de pies y manos. Es además antialérgico y actúa como un apoyo aceptable contra el asma.
Precauciones:
Evitar durante el embarazo, la lactancia y en menores de 2 años. También en pacientes sensibles a los ginkgo flavonoides en los que puede provocar cefaleas y molestias gastrointestinales.